Aguantar el ritmo con respecto al avance digital, nunca fue tan fácil… ¿o tan difícil?

Parece una dicotomía de palabras que juega con nuestros sentimientos. Pero la realidad es que el paso digital sigue acelerando y nada indica que vaya a detenerse; por el contrario, seguirá avanzando y cada vez más rápido.


La digitalización avanza de manera acelerada y trae consigo múltiples ventajas. Entre ellas, permite la creación soluciones con enfoques distintos, que ponen al alcance de la mano un abanico de oportunidades que nunca habían estado tan cercanas y fáciles de implementar.



Los proveedores (como Croop), hemos trabajado día con día por generar herramientas para el sector financiero sencillas, amables a la vista, intuitivas y que buscan, ante todo, facilitar y mejorar la experiencia de quien las usa.


No somos los únicos y es por ello que debemos seguir acelerando el paso para estar a la vanguardia de la innovación, haciendo lo que pocos pueden hacer. Porque cada vez hay más soluciones - algunas desagregadas y otras modulares que atienden distintas necesidades que se vuelven cada vez más específicas, que buscan atender a clientes cada vez más exigentes con servicios personalizados (esto sucede en todas las industrias).


Esta combinación de opciones permite que “los sabores” de la tecnología se mezclen y den como resultado algo excepcional, que continuamente sigue evolucionando.


Esto obliga (nos obliga) a seguir acelerando el paso para crear funcionalidades que estén cada vez más interconectadas y que brinden una mejor experiencia de manera incremental. Es una especie de estado utópico (“la mejor experiencia”) que nunca alcanzaremos, pero que siempre perseguimos, porque siempre hay un área de oportunidad que cubrir y ahí es donde está la motivación de la innovación.


Sin embargo, lo anterior no siempre es ventaja para todos. Para algunos, presupone una dificultado cada vez mayor. Porque para llegar a un punto de innovación constante, fue necesario haber creado los elementos fundacionales que permitan sostener una solución tecnológica robusta.


Por ejemplo, para lograr la implementación de algoritmos de inteligencia artificial (de lo que muchos hablan hoy en día), es necesario contar con datos y para ello, es necesario tener las funcionalidades para registrar, almacenar, administrar e interconectar esos datos, así como todas las funcionalidades “satélite” que permiten la adquisición de los mismos.


Porque soluciones como la inteligencia artificial no puede aparecer como por arte de magia; es un agregado que forzosamente requiere de todo lo anterior.


Para hacer una analogía, pretender correr un maratón en 5 min sin haberse preparado o bien, pretender alcanzar a aquellos que van a la mitad. Porque por muy rápidos que seamos, los demás siguen avanzando, porque la innovación sigue avanzando. Es decir, si “comenzaste tarde la carrera, vas tarde y alcanzar al grupo puntero no es sencillo”.

Es por ello que quienes no han logrado implementar competencias digitales en su organización, ya sea porque intentan generar sus propias herramientas, pensando que “con algunos programadores” es alcanzable, o porque siguen enfrascados en discusiones y análisis interminables sobre “cuál es lo mejor”, sólo hace que se siga ampliando la brecha digital vs el resto del mercado.


Porque hay que decirlo, entre más tiempo pasa, más se abre esa brecha y cerrarla, será cada vez más costoso y conllevará mayores implicaciones (internas y externas). No por nada McKinsey en un análisis establece las fortalezas sobre soluciones en esquema SaaS (Software as a Service) cuyo enlace dejo aquí.


Para una organización cuyo nivel digital sea bajo, tiene un mayor reto para acelerar y alcanzar al resto del mercado, considerando que sus competidores y clientes ya llevan una velocidad importante en el marco de un modelo de servicio cada vez más digital y que no sólo les gusta, sino lo exigen.


Definitivamente una organización que no ha tomado la decisión de comenzar a desarrollar competencias digitales, corre un riesgo cada vez mayor de quedar rezagada. Comprender donde “se está parado” es el primer paso; te invitamos a hacer tu test de madurez digital para comenzar a desarrollar esa discusión constructiva hacia un camino digital.


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G.


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Te invito a descargar nuestra publicación “Transformación digital en Entidades Financieras” aquí y a probar tu nivel de madurez digital con un Test aquí.


Por Gustavo Solorio, Co-Fundador de Croop.

Croop.mx

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